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lunes, 7 de mayo de 2012

Si están interesados en profundizar más en el tema, pueden visitar el siguiente enlace:

www.pedagogiaconceptual.com.

IMPORTANCIA DE LA PEDAGOGÍA CONCEPTUAL SEGÚN SU CREADOR


EL PROYECTO SOCIAL DE LA PEDAGOGÍA CONCEPTUAL


A la Pedagogía Conceptual le subyace una ideología, que sintetiza qué tipo de ser humano y para qué sociedad propone formar a los individuos. En tal sentido, se compromete con la tesis que plantea que la apuesta más inteligente para los países en vías de desarrollo, es formar adultos que puedan participar en la sociedad de conocimiento y crear sólidas redes de apoyo afectivo.
El propósito común de la Pedagogía Conceptual es preparar estudiantes para que sean competentes en una sociedad que basa su productividad en el conocimiento.  Para poder acceder al conocimiento se deben tener conceptos básicos de las disciplinas académicas, religiosas y artísticas.  No se requieren muchos datos sino únicamente ideas claras y organizadas que permitan comprender y crear realidad.  A este tipo de conocimientos organizados y fundamentales se les denomina instrumentos de conocimiento.
Los cinco  tipos de instrumentos de conocimiento evolutivamente diferenciables que se establecen en Pedagogía Conceptual de menor complejidad a mayor complejidad son: nociones, proposiciones, conceptos, precategorías y categorías.
De Zubiría Samper, M. (1999) definió los mencionados instrumentos en los siguientes términos:
Las nociones son las formas intelectuales que suceden a los esquemas sensoriomotrices. Su aprehendizaje es iniciado de manera masiva y acelerada a partir del primer año y medio de vida del bebé y perduran como único instrumento de conocimiento del niño hasta los seis años.
Las proposiciones suceden a las nociones. A cambio de predicar acerca de hechos y circunstancias concretas y específicas, según ocurre con las nociones, producen o aprehenden conocimientos relativos a CLASES. (…)
Los conceptos son estructuraciones estrictas de proposiciones esenciales referidas a una noción. Proposiciones que caracterizan el género, las propiedades esenciales, las exclusiones próximas y los subtipos de cada noción.
Las precategorías constituyen estructuras muy complejas y sofisticadas que encadenan proposiciones alrededor de una tesis. La argumentan, definen términos y extraen derivaciones de la tesis.
Por último, las categorías. Tienen que ver con las formas menos elementales y más elevadas de pensar y razonar a las cuales accederían los pensadores e investigadores en áreas del conocimiento, al estar en capacidad de integrar conceptos. (p. 22)

Quienes definen cuáles de ellos son importantes en un área son los expertos en la misma, al tanto que a quienes les corresponde la tarea de establecer cuáles son los que deben aprender los estudiantes según su edad; la mejor forma de enseñarlos, así como, la forma de evaluar, es a los pedagogos.

De otra parte, la teoría del aprendizaje humano establece que la mente la conforman tres módulos o sistemas: el afectivo, que maneja las valoraciones y afectos, el cognitivo, que procesa los aspectos intelectuales, y el expresivo o ejecutivo encargado de los procesos práxicos y comunicativos.[1]
La Pedagogía Conceptual se concibe como una teoría pedagógica integral que aborda el proceso de enseñanza-aprehendizaje no desde una sola dimensión –la cognitiva-, sino desde las tres aristas de la mente.  La afectiva, o sea el querer, la pasión, los intereses y motivaciones que realmente dominan la vida de cada quien.  La cognitiva, el saber, los conocimientos, las claridades nocionales, conceptuales o categoriales acerca del tema que se trata.  Y la expresiva o ejecutiva, el hacer, los procesos, las prácticas y la comunicación.  Para ser realmente competentes, frente a cualquier aspecto en nuestra vida cotidiana, afectiva, laboral, profesional, académica, debemos querer – saber – hacer.[2]
La Pedagogía Conceptual hoy en día tiene dos fines centrales: i) Formar las competencias humanas intra e interpersonales, el alimento verdadero -según profundas investigaciones- de más del 80% de la felicidad de un ser humano[3] y ii) Canalizar el talento y la creatividad de todos los niños(as) y jóvenes[4].
Con ello privilegia los sentimientos sobre los conocimientos académicos, estimando que el sistema formativo debe dotar a los niños(as) con competencias afectivas en primer lugar y, asimismo, facilitar que desplieguen su talento y creatividad, con lo que se les asegura un futuro digno cuando se hagan neotrabajadores, en un mercado laboral que les demandará ingenio e innovación.  En suma, se anhela que cada aprehendiz emplee su mayor interés, sus mejores aptitudes cognitivas y ejecutivas para edificar una mejor sociedad humana, donde cada cual aporte sus mejores competencias, y de paso sea feliz, gracias a asumir retos y tareas complejas[5].
Es así, como el desarrollo de las competencias afectivas se consolida como una de las principales banderas de la Pedagogía Conceptual, ya que se pretende lograr que los estudiantes sean excelentes seres humanos, buenos padres, madres, esposos(as), amigos(as), compañeros(as).  Tres razones sustentan la importancia del desarrollo de este tipo de competencias sin dejar de lado las cognitivas: En primer lugar, el acelerado proceso de destrucción de las familias extensas y nucleares; en segundo lugar, el hecho que la dimensión de la vida que más interviene en la felicidad de un ser humano es la afectiva: querer y sentirse querido y, por último, se tiene en cuenta el que muchos estudios han demostrado que la inteligencia “lógica” sirve de muy poco si no es acompañada de otras habilidades para administrar las emociones.
Dada la relevancia que se le ha dado en la Pedagogía Conceptual al desarrollo de las competencias afectivas, uno de sus grandes avances lo constituye el proponer una asignatura innovadora que desarrolla un plan curricular especial para cada nivel escolar centrado en la afectividad, con lo que se le otorga al desarrollo de dicha competencia, un espacio propio en el aula.


[1] De Zubiría Samper, M.  (2008).  Abc de pedagogía conceptual – fundamentos.  Los fines y el método de pedagogía conceptual.  Bogotá: Editorial Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani, p. 14.
[2] De Zubiría Samper, M.  (2008). Op. Cit., p. 19.
[3] Ibid., p. 19.
[4] De Zubiría Samper, M.  (2008).  Abc de pedagogía conceptual – fundamentos.  Los fines y el método de pedagogía conceptual.  Bogotá: Editorial Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani, p. 29.
[5] Ibid., p. 29.

PRESENTACIÓN PEDAGOGÍA CONCEPTUAL



MIGUEL DE ZUBIRÍA SAMPER


Miguel de Zubiría Samper es el creador de la Pedagogía Conceptual. 
Actualmente dirige la Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani.
Es Psicólogo egresado de la Pontificia Universidad Javeriana y 
Magister Honoris Causa en Desarrollo de la Educación y la Inteligencia, otorgado por la
Pontificia Universidad Católica del Ecuador. 

FUNDADOR DE LA PEDAGOGÍA CONCEPTUAL